La tecnología de fibra óptica es una solución avanzada para el monitoreo geotécnico y estructural, capaz de medir deformaciones, temperatura, presión, desplazamientos, inclinación y vibraciones con alta precisión a lo largo de grandes distancias utilizando la luz como medio de transmisión.
Ofrece precisión submilimétrica, inmunidad total a interferencias electromagnéticas, alta estabilidad y una larga vida útil, permitiendo una elevada densidad de puntos de medición con una única fibra. Su amplia gama de sensores ópticos, basados en tecnología FBG (Fiber Bragg Grating), incluye sensores de deformación, temperatura, desplazamiento, inclinación, presión y aceleración.
Los datos son adquiridos mediante interrogadores ópticos de alta velocidad y procesados en plataformas especializadas para su análisis, generación de alertas y visualización avanzada.
Esta tecnología es ideal para el monitoreo continuo de infraestructuras críticas como túneles, presas, puentes, oleoductos, aerogeneradores, minas, depósitos de relaves y otras grandes obras de ingeniería, proporcionando información confiable para la evaluación del comportamiento estructural y la gestión del riesgo.

