Desarrollados para el registro cinemático exhaustivo y el control milimétrico de aperturas, permiten evaluar la fatiga de los materiales y emitir alertas de cizallamiento. Resultan vitales en la supervisión de presas históricas, puentes, muros de mampostería, taludes inestables, zonas de deslizamientos y túneles.
La tecnología abarca desde dispositivos macizos cilíndricos de acople axial cruzado y medidores tubulares fabricados en acero anticorrosivo (ya sea de cuerda vibrante o eléctricos), hasta instrumentos manuales analógicos tridimensionales para mediciones complejas. También se incluyen sistemas de deformómetros basados en poleas y alambre para ejecutar mediciones a gran distancia y sensores especiales para monitorear desfasajes angulares y ensanchamientos, integrándose inalámbricamente hacia la nube.

